26 may 2016

Trabajos de publicidad vs Críticas

Muchas veces me pregunte porque al finalizar la secundaria no opte por estudiar una carrera universitaria que tenga relación con un profesorado, maestra de grado o ciencias de la educación. Pero bueno la vida me fue guiando hacia otros caminos y me llevo a trabajar en relación a los recursos humanos, el marketing y la publicidad. En mis años de comunicación social aprendí como cada empresa perfila su propio público más allá del producto que ofrezca por medio de su imagen.
Acá viene la pregunta ¿Qué es la imagen empresarial? Podemos encontrar varios significados, pero para resumirlo, se refiere a cómo se percibe una compañía. En este caso nos referiremos a la imagen empresarial, entendiendo por tal, la idea que la sociedad se forma de ella, en cuanto a su calidad y prestigio, y la que tienen los propios miembros de la empresa. Se la llama también imagen corporativa. Para lograr que esta imagen se cree y se sostenga en el tiempo es muy importante la función de las campañas publicitarias y el marketing que se realice respecto a la marca o empresa.
Hoy en día trabajo en agencias de publicidad que son contratadas por empresas u organizaciones  para que lleven a cabo sus intenciones de darse a conocer, posicionarse o promocionar un producto o servicio. Mi trabajo se centra en la búsqueda de promotores y modelos que lleven a cabo estas campañas publicitarias. Pero mi gran dificultad se centra en cómo reacciona el público ante el ofrecimiento de estos trabajos.
Día a día escuchamos sobre desocupación, despidos, devaluación, pero cuando me toca publicar estas búsquedas,  donde si bien son trabajos mayormente temporales, pero son trabajos en fin, son más las personas que deciden criticar la publicación o menos preciar el trabajo, que los curriculum que recibo. Como todo trabajo tiene sus requisitos y la promoción y publicidad no es la excepción, pero parece ser una ofensa solicitar promotoras para folleteo, recepción o modelos para una gráfica publicitaria.
Cuando una empresa decide emprender un proyecto publicitario, que en las bases de su economía es un gasto, pero una inversión a largo plazo. Deberá hacer esta acción en relación a su imagen corporativa y lo que quiera transmitir para que el público consuma su producto y así tener mayores ganancias y mejor posicionamiento. Seguramente el perfil que se requiera no solo cuente con condiciones de educación sino también con requisitos físicos, aptitudinales  y uso de indumentaria correspondiente a la acción. Pero parece ser que esta “prohibido” o no es “éticamente moral” especificar estas peticiones.
 En cada publicación escucho cada vez más seguido las palabras “discriminación”, “explotación”, “trata”, “inadaptados”, “buscan prototipos”, “anorexia”, “bulimia”, “gatos”. Pero definitivamente es mucho más fácil criticar y no trabajar, que mandar un curriculum y tener que maquillarse , producirse, caminar con tacos por las horas que sea la acción y mantener la sonrisa para que los clientes o el público se vaya contento.  Y seguramente esas personas que se quejan de las búsquedas,  son las mismas que van a juzgar si la persona  contratada es linda, fea, gorda, demasiado flaca, torpe o desarreglada.  
El mundo de la publicidad que para tantos es discriminación para las empresas es inversión y  desde mi punto de vista en Argentina las cosas están cada vez peor porque “NO” hay ganas de trabajar. Nos preocupamos en ver que hace mal el otro, o en que se equivoca , o que no hace, en lugar de mirar que hacemos cada uno de nosotros y que queremos realmente. Retomo para finalizar un  refrán tan típico en nuestro país “es más fácil ver la paja en el ojo ajeno que en el propio” .

Any Fenoglio Castellano
26-05-2016

No hay comentarios:

Publicar un comentario