Muchas veces me pregunte porque al finalizar la
secundaria no opte por estudiar una carrera universitaria que tenga relación
con un profesorado, maestra de grado o ciencias de la educación. Pero bueno la
vida me fue guiando hacia otros caminos y me llevo a trabajar en relación a los
recursos humanos, el marketing y la publicidad. En mis años de comunicación
social aprendí como cada empresa perfila su propio público más allá del
producto que ofrezca por medio de su imagen.
Acá viene la pregunta ¿Qué es la imagen empresarial? Podemos
encontrar varios significados, pero para resumirlo, se
refiere a cómo se percibe una compañía. En este caso nos referiremos a la
imagen empresarial, entendiendo por tal, la idea que la sociedad se forma de
ella, en cuanto a su calidad y prestigio, y la que tienen los propios miembros
de la empresa. Se la llama también imagen corporativa. Para lograr que esta
imagen se cree y se sostenga en el tiempo es muy importante la función de las
campañas publicitarias y el marketing que se realice respecto a la marca o
empresa.
Hoy en día trabajo
en agencias de publicidad que son contratadas por empresas u organizaciones para que lleven a cabo sus intenciones de
darse a conocer, posicionarse o promocionar un producto o servicio. Mi trabajo
se centra en la búsqueda de promotores y modelos que lleven a cabo estas
campañas publicitarias. Pero mi gran dificultad se centra en cómo reacciona el
público ante el ofrecimiento de estos trabajos.
Día a día
escuchamos sobre desocupación, despidos, devaluación, pero cuando me toca
publicar estas búsquedas, donde si bien
son trabajos mayormente temporales, pero son trabajos en fin, son más las
personas que deciden criticar la publicación o menos preciar el trabajo, que
los curriculum que recibo. Como todo trabajo tiene sus requisitos y la
promoción y publicidad no es la excepción, pero parece ser una ofensa solicitar
promotoras para folleteo, recepción o modelos para una gráfica publicitaria.
Cuando una
empresa decide emprender un proyecto publicitario, que en las bases de su
economía es un gasto, pero una inversión a largo plazo. Deberá hacer esta
acción en relación a su imagen corporativa y lo que quiera transmitir para que
el público consuma su producto y así tener mayores ganancias y mejor
posicionamiento. Seguramente el perfil que se requiera no solo cuente con
condiciones de educación sino también con requisitos físicos, aptitudinales y uso de indumentaria correspondiente a la
acción. Pero parece ser que esta “prohibido” o no es “éticamente moral”
especificar estas peticiones.
En cada publicación escucho cada vez más
seguido las palabras “discriminación”, “explotación”, “trata”, “inadaptados”, “buscan
prototipos”, “anorexia”, “bulimia”, “gatos”. Pero definitivamente es mucho más fácil
criticar y no trabajar, que mandar un curriculum y tener que maquillarse ,
producirse, caminar con tacos por las horas que sea la acción y mantener la
sonrisa para que los clientes o el público se vaya contento. Y seguramente esas personas que se quejan de
las búsquedas, son las mismas que van a
juzgar si la persona contratada es
linda, fea, gorda, demasiado flaca, torpe o desarreglada.
El mundo de la
publicidad que para tantos es discriminación para las empresas es inversión y desde mi punto de vista en Argentina las cosas
están cada vez peor porque “NO” hay ganas de trabajar. Nos preocupamos en ver
que hace mal el otro, o en que se equivoca , o que no hace, en lugar de mirar
que hacemos cada uno de nosotros y que queremos realmente. Retomo para
finalizar un refrán tan típico en
nuestro país “es más fácil ver la paja en el ojo ajeno que en el propio” .
Any Fenoglio
Castellano
26-05-2016
No hay comentarios:
Publicar un comentario